miércoles, 14 de abril de 2010

Antiguas calles invisibles

La torpeza de las palabras
las que no dicen nada, sólo segregan rudezas
a unos versos que quisieron hablar de amor
de justicia, de niños en cuentos
de delirios surrealistas
de llantos
saliendo como lamentos,
disparados por el hastío
hasta el blanco hueso de una arquitectura
que no lee nada más que un montón de letras apiñadas.

Cada palabra dicha es una muerte más que anda
y cada muerte es el comienzo
de una despedida interminable,
la que quiero alcanzar
cuando mis embriones estén llenos de letras sueltas
cuando acabe el período fértil de un ingenuo poeta,
inventor de amores en baldosas
de cascadas de aguas de cocos
de quintos de luna sobre un balcón
sobre un agosto muerto
de alas de rosa
de ruedas de piedra estrujando memorias;
de un sueño acabado en calles invisibles
de pequeño príncipe y calabazas.

Voy tras mis futuros pasos,
arrancando los caminos dejados atrás,
vírgenes de amores,
fecundados y muertos por las huellas de las lluvias
acomodando mi silueta contra el viento
para que no se filtre en mis ojos
y desprenda en llantos sobre el olvido
los recuerdos inmolados.

12 comentarios:

La abuela frescotona dijo...

CUANDO ACABE EL PERIODO FÉRTIL DE TU GENIO DE PALABRAS, ARMONIOSAMENTE ESCRITAS, TU, YA ESTARÁS EN TUS FUTUROS PASOS, SIN DARTE CUENTA QUE SON PRESENTE.
UN ABRAZO QUERIDO DANIEL.

elisa...lichazul dijo...

tus palabras hoy no son nada de torpes, muy por el contrario


seguir en la senda y no renunciar al primer escollo
presentes que se formulan y reformulan para darnos los sueños del futuro

besitos para vos
felicitaciones

gracias por tus huellas

Daniel dijo...

Escribiéndote van muriendo más presentes, ley de la vida.

Mi abrazo fuerte querida abuela.

Daniel dijo...

Elisa, gracias. No hay escollos en mi vida más que mis propios pasos que tropiezan entre ellos.

Besos.

Darilea dijo...

Se pueden inmolar los recuerdos?
Por pequeños que sean se hacen hueco en la memoria y trazan enredaderas de pensamientos para no quedar en las sombras.
Un besito y bellísimo poema Daniel.

Daniel dijo...

Se puede inmolar la barbarie de un recuerdo y dejar las cenizas suaves, estériles, que sabemos no renacerán.

Gracias Dari por tu presencia.

lastman dijo...

muy buen trabajo: sí señor

MTeresa dijo...

Una serena reflexión
me llena profundamente
al caer eldía.
Me encuentro con tus pensamientos
y me sumerjo entre vocablos
que me estimulan
al pensamiento.
Buenas noches

Daniel dijo...

Gracias poeta lastman, un gusto verte en mi blog. Saludos.

Daniel dijo...

Teresa, qué grato verte por acá, te envío un cariñoso saludo.
Buena semana para vos.

Natalia Myer dijo...

Dann!!!! upa que poemota! lo que más me gusto :

"Cada palabra dicha es una muerte más que anda
y cada muerte es el comienzo
de una despedida interminable,..."
es como si cada verso que se construye utilizara un parte la piel de nuestra alma, y deja un herida abierta hasta para no hablar, solo para dejar ecos traviesos e imágenes dispersas, para aterrizar la realidad, realidad que aún espera, que no llega, que se detiene a medias dando tumbos y luego en medio de la nada pretender crear... será que divague un poquito, eso parece

todos los abrazos

besos

Natu

Daniel dijo...

Hola mi Natu! Sos una sonrisa segura cuando te apareces. Y sí, cada verso es un pedacito que desprendemos de nuestra historia, de nuestra vida. Por eso se los siente cada vez que los escribimos.
Me gusta verte. Mis abrazos para vos. Cuidate.