lunes, 2 de agosto de 2010

Antes que el amor siga pisoteando mi locura

Hay días de hambre donde nada lo mata,
donde los ruidos escalofrían el cuerpo con sus silencios.
Hay días de sed que anegan la macabra hora,
el sortilegio de los pasos urgidos que mueren sin respirar.
Sucede que a veces todo está quieto,
hasta el tranvía se ha varado bajo la sombra de la siesta
esperando volverse naufragio.
Hay días de cierta incertidumbre
donde el destino teme encontrarse conmigo,
sabe que no transigiré y que pelearé por mi muerte
antes que lo previsto
antes que él lo decida
antes que el amor siga pisoteando mi locura
y la vuelva sumisa,
tan cuerdamente loca como ahora
que ama hasta desear la urgente muerte de los días.

2 comentarios:

Curiosa dijo...

Dias assim demoram séculos para passar ... Morrem em dado momento, mas demoram a morrer ...
beso ..

Daniel dijo...

Gracias mujer Curiosa por pasear por mis espacios.
Un beso.