miércoles, 19 de diciembre de 2012

El hombre circular



El hombre circular tiene un radio
un cúbito dorsal
una tangente intangible bordeando la urbe
de su apolillado círculo.
Un hombre circular circula
adosado a un eje imaginario rutinario
mientras su especie deambula inconsistente
por las mutaciones naturales de la evolución.
Evoluciona mientras involucionan sus círculos sin inercia.
Tiene frío y un sórdido pasado.
Sus garras antiguas sostienen huellas muertas
bajo la epidermis de una nevada de polvo.
Camina erguido encorvando su dorso
distribuyendo siglos entre ojos y huesos.
Calvicies de cueros y rebaños
sostienen su esencia de emigrante sin destino.

El hombre circular refugia entre sus manos
calles arrítmicas de abulias de autoría.
Cuando chista un taxi chista un entusiasmo
una rotura umbilical de sus raíces
un intento de socavar la atracción cenital
para luego adquirir impulso y dejarse llevar
en andas por las sinuosas curvaturas lunares.
Pero la gravedad acorde a su peso
denso como su inequívoca mentira
subyuga la traición a su derecho
y se retrae instintivamente
domesticado a sus funciones
a su centro vicioso de rectas circulares sin salidas
donde reposan sus restos.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Apuntes entre líneas


A dos espacios entre líneas

cubriendo distancias intangibles

invadiendo anexos impolutos

distanciando años nuevos y viejos

A dos espacios entre líneas

me veo sacudiendo mis rodillas

nadando entre flores de lino

con amores de juegos.


A un espacio entre líneas
acortando la cuerda del péndulo
entre ancianos vetustos solemnes ciegos
entre algodones que supuran olvidos
por resquicios de apneas
movilizo
     oxígeno
     morfina
     orines
A un espacio entre líneas
la tapa cubre la vida
lo necrótico endurece mi rodilla de lino
mis amores de juego regalan coronas de muérdago
y una cinta lila con bordes dorados
recuerda los que me quisieron
/o me ignoraron en vida/
porque la muerte recupera memorias
como domingos de inviernos
subrayando renglones
historias añejas
futuros sin futuros
agotando los espacios /entre líneas/

sábado, 25 de agosto de 2012

Cianosis

Cada gramo de violentas refriegas
que adolecieron en las fauces del miedo,
hoy carecen de sustento
por el trasfigurado obraje del tiempo.
Cada simposio de piedras sobre las chapas de zinc
de mi alocado mutismo,
refrendan con solapados labios azules
un pacto cianótico que mora en la piel
donde boquean sentimentales tertulias de fango.

/Trascribo violando ancestrales secretos
-liberados de moralistas eufemismos -
la palabra natural que expresa en verbo y forma
la cobardía del lobo cazador de mentiras./

Una presea de barro por un golpe de ternura;
un extinto delirio trashumante
a cambio de un lar de velas encendidas;
un descorrer de cortinas de humo,
por un amanecer de migas recogidas:
mágico ritual de un desayuno de besos.

/Desnudo de mí mismo veo mutar la intemperie
con un cerrado aplauso de incordura.
Si hasta los vahídos del alba parecen incoloros
sobre un horizonte de piel que se aleja./

Y llueven paradojas sin consignas
y el bis no se devuelve tras la mascarada,
cerrando el telón en el penúltimo acto…

/…a sala vacía./

jueves, 23 de agosto de 2012

Cuestión de tiempos

Crezco y subo a un infinito sin retorno
la llave de la fortuna extravió su clave
en los contornos de una aurora
y tuve la suerte de perderla
antes de sumarte como otro fracaso.
Lo malo siempre es malo, lo bueno suele ser
irremediablemente un doloroso final:
lo único previsible es lo imprevisible.
Por qué no evitar lo inevitable antes que sea siquiera una idea.
No sentir antes de tiempo sería la cuestión.

Pero el amor o el dolor suelen venir cuando no se los espera,
cuando alguna muralla se derrumba
y los custodios del silencio levantan sus voces
para llamar su atención.
Parece imposible entender lo abstracto de la vida
cuando sus acostumbradas formas
no salen de un básico modelo: híbrido por naturaleza,
transitorio por donde se lo mire.

/No pedirle peras al olmo./

Contundencia filosófica

Alternar entre vida y ocio
como ameba en jalea estomacal
digiriendo todo lo que exhuma sedimentos
de más de un satélite lunático e introvertido
en órbita cuadrada alrededor de un chato mundo.

Incendio atmosférico en tránsito a la tierra
sulfurando un depurado aire auricular
respirado entre gallos y habanos cubanos
cohete viajero trashumante vigía
en torretas de arenas desérticas.
Se recuesta suavemente en ellas
no eres tú soy yo que rinde pleitesía a Satán
rey de los colorados federados
luchadores inalcanzables
adquirentes en bolsa de valores
de almas impúdicas cotizadas en baja.

Y me decía al oído en complicidad
con los bastones desequilibrados de una cóclea lumbar
que hay dos verdades en la vida
una que se nace y la otra que se muere.

/Ni siquiera amagué una defensiva opinión
ante tanta contundencia filosófica./

miércoles, 22 de agosto de 2012

Intemperie

A veces soy el ciego
que mira la pantalla blanca de sus ojos,
sabiendo que delante de ese velo la vida se devela
y me quedo entonces observándote,
imaginando tus movimientos ínfimos, precisos,
hasta aquellos inciertos que no tienen recorridos determinados.
Tacto buscando quien sabe qué en la memoria
a pesar de no saber la razón de mi estatismo
de estirar los ojos y desgarrar la tela y tocar
y palpar más allá de las palabras.
Es que el tiempo ha olvidado sus formas, sus temperaturas interiores
y el temor a una autocombustión del cuerpo se diluye en ese olvido
y las manos se esconden entre las piernas de la impotencia,
de la ignorancia del frío que todo lo abarca.
Tantas veces he querido decapitar las manos de mi memoria
para no pintarte en el mural de los lamentos.

jueves, 21 de junio de 2012

Gajes del ofidio

Mis caminos se tejieron
en planicies verdes
donde sus noches cargaban cardúmenes de estrellas
donde la luna era la yegua madrina que las guiaba
hacia la oscura tierra y su silencio.
Alguna vez dejé de ser
para volver a ser en otra vegetación
estopa para el libre pensamiento
algunos decían que mi estrella
era extemporánea
anarquista
flagrante
la oveja negra de la manada
pero me guardaba bajo los instintos
y cada tanto me zambullía en ellos
para resarcirme
de sus ingenuos apotemas
Para entonces yo estaba
exfoliando mi epidermis
decidiendo ser serpiente
en búsqueda terrenal
del edén mancillado
por energúmenos disfrazados de dioses
que proclamaban con sermones su violencia
-adictos a la opción Ctrl-Enter (libre albedrío)-.
Solía frecuentar tugurios humanos -de toda especie-
repartiendo folletos sobre la fecundación in Vitro
libre de contagios de males comunes
-individualismo, avaricia, maldad…-
con indicaciones precisas
recopiladas del señor de la sabiduría,
del que todo lo puede
del que controla nuestros diarios avatares
-San Google-
Hoy deambulo por los infiernos de la noche
adivinando la suerte de las manzanas.
Se gana buen dinero
cada tanto alguna
tiene buena suerte y le toca una Eva.
De todos modos siempre saco ganancias
en los campos del señor
el dueño de las tentadoras manzanas.
Gajes del ofidio

sábado, 26 de mayo de 2012

Testaferros insolventes

Desde abajo se observa que todo lo que sube baja,
que nadie regala el tiempo que no le pertenece,
que ser masa significa ser otro desconocido
en la brumosa aparatología que domestica este mundo.
No en vano el viento arrasa con los árboles secos
echando por tierra los cánones de una existencia,
de reglamentos, prejuicios y falsas profecías
y comprendemos que descender a la mierda
nos vuelve individuos con sarcófago propio.

Todo lo que falseamos retorna como plomo
en los ojos de la conciencia y sus llantos compungidos,
y proveemos a la “maldad insolente de una biblia y un calefón”:
una calienta el estómago extremista de la paranoia
y el otro incendia mentiras de proscriptos alimentos.
De todos modos, enterrar una muestra ósea en la memoria
testifica el paso injustificado del ser por un polarizado planeta
que sobrevive a su involución metamórfica
actuando siempre en defensa propia.

sábado, 17 de marzo de 2012

Cuando los pájaros mienten con sus cantos

El cielo y sus pasarelas acatan el reglamento:
mostrarse inmune a los prejuicios,
a los desvalores de la vida
que confunden con sus cantos de sirenas.
Los pájaros se asfixian entre el hollín capitalista,
sus trinos armoniosos se tornan iracundos
ante las balas que arrojan las humanas miserias.
No quedan burbujas de oxígeno para aislarse del odio.

Dadme la llave que encarcele a los necios;
provocadme la rebeldía que nacionalice la vida
y la esclavice al amor con argumentos de paz;
no quiero desabrazar mi afligida utopía.

/saben de mí los cantos que asesiné
cuando la culpa era tan ajena a mi inocencia:
los enterraba en el descuido/

En el arbitrio vagabundo de una infantil valentía:
¿A dónde van los niños cuando mueren los pájaros,
qué nicho indiferente los acuna en sus penas?
A sus oníricas mentes de héroes de historietas:
¿Quién las libera del genético egoísmo
que les altera el orden y los vuelve miserables?

/como los pájaros que mienten con sus cantos/

sábado, 25 de febrero de 2012

Perfiles cotidianos

Sin un diagnóstico que no aterre el sueño,
las manecillas ateridas de un reloj en coma,
van supurándome en los huesos.
Sé que es tarde para la cena:
los vándalos se han llevado mi petate,
con él mi marcapaso y mi calculadora,
ahora no podré saber el tiempo exacto de mi muerte
y no me gustan las sorpresas,
incrementan mi ritmo cardiaco,
prefiero una muerte lenta
mirando los ojos de quien me lleva.
Contaré el tiempo con un ábaco de dedos
al menos sé que llegaré hasta veinte.
Maldita lluvia que inunda esta noche
los perfiles de la ausencia,
temporal frenético entre bambalinas
de un teatro de candilejas,
donde el arlequín no ríe,
sólo se muestra aterido de sinónimos
de su mortal antagonista sin maquillaje,
falla genética de su corteza
que se abre tragándose toda esperanza.

sábado, 18 de febrero de 2012

Resaca

I
Decanta el vino en la rugosidad de una lengua
y un aliento a vides trasnochadas te evoca
madreperla
entrepierna de la vida
coraje que enfrenta los refucilos del alba
y no es
ni siquiera se parece
pero se desliza ladera abajo
pendiente frutal sin sabores étnicos
analfabeto de amores.

II
Soledad senil
en este huracán que explota sus venas vacías de sangre
ambiciosas de muerte –como las uvas muertas del vino-
llenando arterias anegadas de ocios.

III
Desflora la piel en un bautismo de piras
y va a morir con él la garganta que engulle
el escaso aire de esencias
y ya no sabe vivir
no desea vivir
y es una costra empotrada en la roca
que el mar no descuece con su furia
y es la muerte golpeando la puerta
suplicando que se diluyan los ríos
para evaporarse con ellos
y ser polvo de nada
como el tiempo.

IV
Ay si pudiera
si pudiera recuperar la memoria
decodificar el olvido
y volver a llenar un abrazo de amor
y temblar e inundarme de espasmos
y decir te amo y todos sus sinónimos
sólo por un instante
como un flash que besa el último deseo.

V
Delatora resaca.

sábado, 11 de febrero de 2012

Con los pies por delante

El tuétano de la voz y su leucemia galopante
trasluce los glóbulos de las palabras
hasta volverlas invisiblemente insípidas a los oídos.
Se intenta blasfemar al menos un exabrupto
en una inexistente atmósfera que no trasmite ni siquiera un eco
que reverbere en los huesos descalcificados de la existencia.
Hacia adentro, hacia lo inexpugnable de una muerte silenciosa
caminan los pasos absorbiendo fantasmas en su derrotero abúlico.
La metástasis aleatoria de una viudez de sentidos
endurece y acumula en las arterias una plegaria necrótica.
Morir, fenecer entre bambalinas sin poder recordar
los argumentos antiguos que deletrearon ilusiones
recogiendo esqueletos de amores calcificados,
de tegumentos arborizados sobre estas paredes mutantes
que rompieron los códigos genéticos y los sumieron
en una hendidura de donde no se regresa
sino con los pies por delante, abriéndose paso en la espesura
de una última noche sin ambiciones que beber,
ni ánimos de seguir masticando la vida.

miércoles, 18 de enero de 2012

Contaminando la génesis

La ambición se estrella como un torpedo
contra el paisaje
que cede al impulso violento de su paso
se ensancha como arteria hambrienta de oxígeno
la engulle entre sus epitelios
hasta contaminar su identidad

es entonces un miembro extraño
en la flora de su génesis
violando un futuro que se aborta
en cada instante mutilado
inseminando despojos atómicos
enfermedades sociales
desarraigo de raíces
la nefasta y usurera violencia
de un apetito miserable
y no hay juicio que lo condene
por violar tanta naturaleza muerta.