viernes, 19 de febrero de 2010

Tantas cosas que no entiendo

Límites, calles cortadas y anegadas
en la vorágine del tranvía, del tiempo efímero.
Los ojos desorbitados buscan la calma
el norte que lo guíe hasta su centro.
Han pasado tantas huellas debajo de sus zapatos,
tantos chicles pegados en la vereda
que teme mirar al cielo, por si acaso
quedar varado.

Fueron las paredes quebradas las que hablaron
con sus grietas de escarnio.
Le dijeron con grafitis
¡Basta, no te sigas lamentando!

Camina, camina, anda de pies descalzos,
contágiate de la tierra, sus relieves, sus piedras en los caminos,
magúllate los dedos tropezando,
pero camina, camina, sigue andando.

Yo y mi silencio blanco.

Hay tantas cosas que no entiendo;
tantos negros presagios,
tantas oxidadas esperanzas,
contradictorias afonías
que hablan de un fracaso, de un sino oscuro, trasnochado.

Los límites redondos, siempre volviendo, rotando
sobre un eje descentrado,
mi silla de tres patas y un libro en blanco
bitácora de vuelo de un ave momificado.

Yo, mi oído sordo, mi silencio blanco
y tantas cosas que no entiendo…
tantas cosas que no entiendo…

10 comentarios:

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Leía tu poema mientras escuchaba Pasajero en trance, quedó de casualidad ubicada esa canción para leerlo. Y qué bien que le sentó.
Un fiel reflejo de una cotidianidad de quienes vivimos intentando no perder el asombro, pero encontrando ese asombro, cada vez más, en lo negativo.
Tantas cosas que no entendés, que no entendemos...
Cariños Daniel!

Daniel dijo...

Hay mucha verdad en tu palabras; también en nosotros (en mi) existe esa sensación de no saber hacia dónde voy o la razón del por qué no voy, eso también es asombro e incomprensión.

Gracias Sol. Mi cariño.

Ellen Tamara Durán Wong. dijo...

Daniel, muchisimas gracias por ir a mi blog.
Siempre es un placer abrir el e-mail y hallar un impulso justo y necesario para seguir escribiendo.
Hace días no escribo, tu comprenderas que eso no es triste, es catastrofico.
Un beso y gracias, gracias.
Tus letras, tienen esa textura hermosa que se necesita para comenzar una buena semana.

LEON PLATA dijo...

Identificación.

Hoy deambulo entre tus letras tratando de hallar una dirección; un instante furtivo de entendimiento... camino al lado tuyo, o al menos al lado de tu sombra; quizás al lado de tu silencio blanco...

Poeta y Maestro; gracias por tener este blog abierto; ocurre que cuando los dedos están magullados entro aquí, apuro un trago, sacudo mi sobrero ficto, hablo con un poema, y me devuelvo a la caminata, con la vituperable convicción de poder hacer lanza y escudo de las tormentas de fuego que se imprimen en los pies...

Con sincero afecto y voz de admiración va mi abrazo, Daniel.

Daniel dijo...

Ellen, qué placer verte. Luego de leer tu blog sentí deseos de borrar el mío, mis poemas me parecieron tan insulsos!
Gracias por dejar tu entusiasmo en el mío.

Un beso.

Daniel dijo...

Hermano Leon, por mal camino vas si tomas mis rutas de desconciertos.
Circulares, viciosos, carentes absolutos de lineas rectas.Pero la imagen de compañero de sombra o del silencio blanco es excelente.
Sería un honor compartir rumbos de desconciertos, quizás en algún punto coincidamos con la salida y podamos respirar nuevos aires, no circulares.

Gracias por tu lirismo poético, te dije que me obligas a crecer, algo bastante importante para mi desorden emocional.

Mi abrazo afectuoso.

LEON PLATA dijo...

No te preocupes Daniel, mis caminos hasta el momento han sido sinuosos; nada plano ha habido, jejeje

Un abrazo hermano.

Daniel dijo...

Entiendo que así es por eso has bebido tan bien la vida.
No aprende demasiado quien camina todo el tiempo en una cinta transportadora.

Mi abrazo.

Natalia Myer dijo...

sabes? tu poema me hizo reflexionar, que aveces en las cosas cotidianas, estan tanta parte de la vida que no vemos, y no entendemos, divagando y vagando entre tantas cosas sin sentido, sin razon pero estan alli latentes y dicen coasa su distintas maneras y sordas a nuestros oidos ...
un gusto enorme leerte
y gracias por tu lectura dann

una fiel admiradora

Daniel dijo...

Pasamos la mayor parte del tiempo haciendo y diciendo cosas innecesarias. Si filtrásemos todo quedaría tan poco.
Mi Natu, gracias por visitarme, sabes que me alegra verte.

Un besote.