miércoles, 19 de diciembre de 2012

El hombre circular



El hombre circular tiene un radio
un cúbito dorsal
una tangente intangible bordeando la urbe
de su apolillado círculo.
Un hombre circular circula
adosado a un eje imaginario rutinario
mientras su especie deambula inconsistente
por las mutaciones naturales de la evolución.
Evoluciona mientras involucionan sus círculos sin inercia.
Tiene frío y un sórdido pasado.
Sus garras antiguas sostienen huellas muertas
bajo la epidermis de una nevada de polvo.
Camina erguido encorvando su dorso
distribuyendo siglos entre ojos y huesos.
Calvicies de cueros y rebaños
sostienen su esencia de emigrante sin destino.

El hombre circular refugia entre sus manos
calles arrítmicas de abulias de autoría.
Cuando chista un taxi chista un entusiasmo
una rotura umbilical de sus raíces
un intento de socavar la atracción cenital
para luego adquirir impulso y dejarse llevar
en andas por las sinuosas curvaturas lunares.
Pero la gravedad acorde a su peso
denso como su inequívoca mentira
subyuga la traición a su derecho
y se retrae instintivamente
domesticado a sus funciones
a su centro vicioso de rectas circulares sin salidas
donde reposan sus restos.

No hay comentarios: