Solidarias se despiertan,
pasan lista sobre la cara oculta
de la conciencia.
Las voces no profanas
se proclaman eruditas
en detrimento de lo absurdo.
Esas voces marcan oscuros,
querellan en albedrío,
se deslizan en calles de pies de brasas.
Señalan.
Provocan miedo, temblores.
Palpitan las angustias de sin razones.
Son las voces crueles
avistando lo profundo, lo que quema:
la flama incendiaria de la no vida
la cobarde inacción del cuerpo
la parálisis estentórea de la garganta,
la que niega;
no se asume autista.
Las voces y sus verdades
declaman la acción sobre el suicidio,
la posible muerte ensimismada.
Cuando sólo quede el aura de lo que fue
ellas serán quienes cierren la ventana
del despilfarro de ociosa vida
de quien se declare
en muerte crónica.
Escribirá
sobre la necia ceguera de lo que fue conciencia:
no abriste los oídos
no hiciste nada.
lunes, 26 de octubre de 2009
Inexorablemente
Derrotados los últimos vahídos,
las últimas letras mancilladas
como filtradas por el cedazo de una hoja,
remanentes de un juego
donde no forman nada.
Se diluye el tablero, el artista,
los clonados poemas;
el vértigo que ya no provoca,
la musa que no emociona las palabras.
Se endurecen los dedos
antes del final lento y agónico.
No sé quién escribirá el epílogo,
quién sostendrá la pluma.
Mi voz aplaudirá el aire antes de irse
nadie la oirá para imprimirla,
debo irme, inexorablemente.
Fracasa el último bastión de mi esperanza
el derrotero acabará derrotado,
quizás hoy, quizás mañana.
Definitivamente no habrá tregua
sobre la herida palabra.
las últimas letras mancilladas
como filtradas por el cedazo de una hoja,
remanentes de un juego
donde no forman nada.
Se diluye el tablero, el artista,
los clonados poemas;
el vértigo que ya no provoca,
la musa que no emociona las palabras.
Se endurecen los dedos
antes del final lento y agónico.
No sé quién escribirá el epílogo,
quién sostendrá la pluma.
Mi voz aplaudirá el aire antes de irse
nadie la oirá para imprimirla,
debo irme, inexorablemente.
Fracasa el último bastión de mi esperanza
el derrotero acabará derrotado,
quizás hoy, quizás mañana.
Definitivamente no habrá tregua
sobre la herida palabra.
viernes, 23 de octubre de 2009
Salinas
Ultrajada la cerviz sobre el regazo
reposa el hombre y su costal,
gangrenadas manos por la sal
alimentan miserables angustias,
sosas, insalubres, incomibles
apetito voraz de vida, de carne;
sal y sal y más salinas
en las entrañas de su tierra
reseca, desesperada
por otra angustia menos, otro día
Apenas conoce el blanco,
sus ojos quemados sólo ven blanco;
sus dientes amarillos, sin brillos,
sólo comen blanco;
sus manos rojas, quemadas
sólo conocen de las caricias blancas,
sal, saladas y más salinas
La tarde aprisiona su silencio;
sobre la cerviz encorvada
una lluvia de luz blanca
empalidece su esperanza,
sobre su regazo
hasta la nada es salada.
reposa el hombre y su costal,
gangrenadas manos por la sal
alimentan miserables angustias,
sosas, insalubres, incomibles
apetito voraz de vida, de carne;
sal y sal y más salinas
en las entrañas de su tierra
reseca, desesperada
por otra angustia menos, otro día
Apenas conoce el blanco,
sus ojos quemados sólo ven blanco;
sus dientes amarillos, sin brillos,
sólo comen blanco;
sus manos rojas, quemadas
sólo conocen de las caricias blancas,
sal, saladas y más salinas
La tarde aprisiona su silencio;
sobre la cerviz encorvada
una lluvia de luz blanca
empalidece su esperanza,
sobre su regazo
hasta la nada es salada.
miércoles, 21 de octubre de 2009
martes, 20 de octubre de 2009
Tres dedos
Los dedos de conciencia que sobran
señalan el hazmerreír del imbécil
el acusador de índice liviano
que comulga con lo absurdo
y su ignorancia.
El que acusa con un dedo
le sobran tres que apuntan a su norte;
no merece mi condena,
merece mi lástima.
/ Es mi reflejo el que habla /
señalan el hazmerreír del imbécil
el acusador de índice liviano
que comulga con lo absurdo
y su ignorancia.
El que acusa con un dedo
le sobran tres que apuntan a su norte;
no merece mi condena,
merece mi lástima.
/ Es mi reflejo el que habla /
sábado, 17 de octubre de 2009
A mi ventana
No ha sido fácil salir este día
demasiado duelos me han costado
para entrar a esta morada,
por eso no ha sido fácil salir esta mañana.
No he ido lejos,
apenas dos pasos hasta la ventana,
para colmo tuve que esforzarme
estaba cerrada,
me asomé a través de ella
no vi nada
y regresé a reposar,
antes cerré la ventana;
esta vez le puse clavos a los postigos,
que nunca más se abra,
afuera, afuera no hay nada.
demasiado duelos me han costado
para entrar a esta morada,
por eso no ha sido fácil salir esta mañana.
No he ido lejos,
apenas dos pasos hasta la ventana,
para colmo tuve que esforzarme
estaba cerrada,
me asomé a través de ella
no vi nada
y regresé a reposar,
antes cerré la ventana;
esta vez le puse clavos a los postigos,
que nunca más se abra,
afuera, afuera no hay nada.
viernes, 25 de septiembre de 2009
Entre muertos
Dicen que merezco un amor vivo;
la vida entonces no valora mis méritos,
porque estoy lleno de amores muertos.
Cuando muera alguien dirá:
tenía fundamentos para vivir
pero vivió de lo incierto.
Y sembrarán flores de plástico en mi entierro,
tan muertas como ellos.
la vida entonces no valora mis méritos,
porque estoy lleno de amores muertos.
Cuando muera alguien dirá:
tenía fundamentos para vivir
pero vivió de lo incierto.
Y sembrarán flores de plástico en mi entierro,
tan muertas como ellos.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Impúdica ironía
Son los instantes
entre el dedo que jala el gatillo
y el disparo que falla;
así es la crueldad del día
que agoniza cada madrugada
y la pólvora mojada
confabula con ella,
así es la vida
cuando todo se acaba;
hasta el gallo de la veleta
se ríe a carcajadas:
- Morir por amor
¡Qué antigualla!
Mejor síguela amando,
no te apresures,
quizás en otra vida
te salga la bala.
entre el dedo que jala el gatillo
y el disparo que falla;
así es la crueldad del día
que agoniza cada madrugada
y la pólvora mojada
confabula con ella,
así es la vida
cuando todo se acaba;
hasta el gallo de la veleta
se ríe a carcajadas:
- Morir por amor
¡Qué antigualla!
Mejor síguela amando,
no te apresures,
quizás en otra vida
te salga la bala.
domingo, 30 de agosto de 2009
Aún no acaba la noche (Mundo poesías)
30-may-2009 09:13
Soy noche veinticuatro horas, a veces me descuido y un destello llamado amor invade mi oscuridad y pronto se vuelve sombra para oscurecerme un segundo más.
24-jun-2009 09:18
Al final de cada noche hay otra noche, sólo que la luz del sol no la deja ver.
26-jun-2009 12:38
Hoy fue una noche diferente; hoy te besé y lo más bello: no eras un sueño.
27-jun-2009 11:03
Conozco dos noches: la de afuera y la de adentro; la de afuera al menos acaba al amanecer.
03-jul-2009 10:09
De una noche distingo dos colores: su negrura y la mía. No veo los límites.
03-ago-2009 09:03
Es en la oscuridad de la noche donde encuentro el camino más claro.
05-ago-2009 10:35
No soy yo; es la oscuridad de esta noche que llora en mis ojos, por tu silencio de amor.
07-ago-2009 01:49
Amor, no te vuelvas noche por favor; no hoy, que la oscuridad me ahuyenta de esta vida.
07-ago-2009 09:30
Curiosa noche; afuera llueve y adentro también y el limpiaparabrisas de mis ojos dejó de funcionar, curiosamente esta noche.
09-ago-2009 07:46
Amor; cuando al irte cierres la puerta, me tragará la noche del encierro y seré noche por siempre.
12-ago-2009 09:20
Duele esta noche amor, duele mucho.
http://www.mundopoesia.com/foros/group.php?groupid=5
Soy noche veinticuatro horas, a veces me descuido y un destello llamado amor invade mi oscuridad y pronto se vuelve sombra para oscurecerme un segundo más.
24-jun-2009 09:18
Al final de cada noche hay otra noche, sólo que la luz del sol no la deja ver.
26-jun-2009 12:38
Hoy fue una noche diferente; hoy te besé y lo más bello: no eras un sueño.
27-jun-2009 11:03
Conozco dos noches: la de afuera y la de adentro; la de afuera al menos acaba al amanecer.
03-jul-2009 10:09
De una noche distingo dos colores: su negrura y la mía. No veo los límites.
03-ago-2009 09:03
Es en la oscuridad de la noche donde encuentro el camino más claro.
05-ago-2009 10:35
No soy yo; es la oscuridad de esta noche que llora en mis ojos, por tu silencio de amor.
07-ago-2009 01:49
Amor, no te vuelvas noche por favor; no hoy, que la oscuridad me ahuyenta de esta vida.
07-ago-2009 09:30
Curiosa noche; afuera llueve y adentro también y el limpiaparabrisas de mis ojos dejó de funcionar, curiosamente esta noche.
09-ago-2009 07:46
Amor; cuando al irte cierres la puerta, me tragará la noche del encierro y seré noche por siempre.
12-ago-2009 09:20
Duele esta noche amor, duele mucho.
http://www.mundopoesia.com/foros/group.php?groupid=5
sábado, 29 de agosto de 2009
La cordura
Se derrite en la cajita de huesos
¿De huesos?
…quizás de aire…
no importa el contenedor
se derrite el contenido,
fluye como lava
pero a un mar sin fondo
abismal, más allá del mismo abismo
donde mueren los aerobios
desmembrado
des-lavado
en-in-cordura
muere
muere…
¿De huesos?
…quizás de aire…
no importa el contenedor
se derrite el contenido,
fluye como lava
pero a un mar sin fondo
abismal, más allá del mismo abismo
donde mueren los aerobios
desmembrado
des-lavado
en-in-cordura
muere
muere…
La noche y su memoria
Plantear la noche desde la nada
cuando la pena se hace ancha;
se calma el aire,
los latidos se exaltan
en vértigos que atenazan.
Toman formas inverosímiles
los cuerpos de la memoria;
confabulan para salir,
se mixturan, se agazapan
esperando sus revanchas.
Puede que se debilite el alma
cuando oprima la angustia
y en un rincón de la noche
pueda ser acorralada,
quitarle el aire, asfixiarla.
Y es entonces en ese silencio
que regresan los fantasmas,
tiran de los pies, sacuden la cama
y la conciencia se ensaña
por debajo de la almohada.
Planificar la noche para esperarla,
protegerse con corazas
no sirve de nada,
de cualquier manera llega
y se apodera del alma.
cuando la pena se hace ancha;
se calma el aire,
los latidos se exaltan
en vértigos que atenazan.
Toman formas inverosímiles
los cuerpos de la memoria;
confabulan para salir,
se mixturan, se agazapan
esperando sus revanchas.
Puede que se debilite el alma
cuando oprima la angustia
y en un rincón de la noche
pueda ser acorralada,
quitarle el aire, asfixiarla.
Y es entonces en ese silencio
que regresan los fantasmas,
tiran de los pies, sacuden la cama
y la conciencia se ensaña
por debajo de la almohada.
Planificar la noche para esperarla,
protegerse con corazas
no sirve de nada,
de cualquier manera llega
y se apodera del alma.
Volviendo raíces
Se caen las horas de los árboles
y yo en el suelo,
me cubren con sus ocres muertos,
no me resisto,
cedo a la intemperie de los tiempos
que no claudican
en acosar mi vulnerable istmo.
Dejo de ser y me vuelvo raíz del piso,
abono del lodo
donde la hojarasca estampó su mapa
de suplicios
y me absorbo desde los huesos
que envejecen
para desgranarse sobre los no vivos.
Para no ser menos que yo mismo
abandono mi ego,
lo dejo derruido sucumbir conmigo,
ambos nos hundimos.
Saca sus manos pretendiendo
salir del cieno,
pero ya es tarde, nos tragó el abismo.
y yo en el suelo,
me cubren con sus ocres muertos,
no me resisto,
cedo a la intemperie de los tiempos
que no claudican
en acosar mi vulnerable istmo.
Dejo de ser y me vuelvo raíz del piso,
abono del lodo
donde la hojarasca estampó su mapa
de suplicios
y me absorbo desde los huesos
que envejecen
para desgranarse sobre los no vivos.
Para no ser menos que yo mismo
abandono mi ego,
lo dejo derruido sucumbir conmigo,
ambos nos hundimos.
Saca sus manos pretendiendo
salir del cieno,
pero ya es tarde, nos tragó el abismo.
domingo, 9 de agosto de 2009
Fijando posición
Éste cuerpo es lo único que tengo;
vacío de futuro,
absolutamente lleno de recuerdos,
embanderado de fracasos;
tiré la piedra al río tantas veces
colgada de una soga al cuello,
he flotado como excremento
saliendo airoso sin merecerlo.
Renací de atardeceres negros
y morí al alba de suspiros,
lo planeado lo escribí en la arena
se lo llevaron los pasos vencidos;
pero no pude rendirme,
atormentado va el viento
no logró derribarme;
ni vencido ni muerto.
Al saberme débil se debilita
la línea recta de mi destino,
resiste en la soberbia
de no modificar mi camino;
todavía no se ha declarado tregua
el insiste con lo mismo,
yo fijé mi posición:
tiraré otra vez la piedra al río.
vacío de futuro,
absolutamente lleno de recuerdos,
embanderado de fracasos;
tiré la piedra al río tantas veces
colgada de una soga al cuello,
he flotado como excremento
saliendo airoso sin merecerlo.
Renací de atardeceres negros
y morí al alba de suspiros,
lo planeado lo escribí en la arena
se lo llevaron los pasos vencidos;
pero no pude rendirme,
atormentado va el viento
no logró derribarme;
ni vencido ni muerto.
Al saberme débil se debilita
la línea recta de mi destino,
resiste en la soberbia
de no modificar mi camino;
todavía no se ha declarado tregua
el insiste con lo mismo,
yo fijé mi posición:
tiraré otra vez la piedra al río.
lunes, 3 de agosto de 2009
Como sapos tras las lluvias
Vuelvo de tantas palabras
que ya he perdido la cuenta,
el cuervo se desgañita
pero a ninguno amedrenta.
La ceguera exalta al necio
no quiere ver su conciencia
atrapada en los desechos
donde escarba la pobreza.
En la lengua del profeta
predicador de verdades
pululan frases heroicas
todas cagadas de hambre.
Nadie escucha lo que dicen
las voces de los ausentes
los tímpanos sucios de ego
impiden reconocerse.
Plantan y venden (verdades)
en medios audiovisuales
esparcen tantas (virtudes),
méritos que pocos les creen.
Venden sus almas al diablo
que tampoco le interesa
teme que los sinvergüenzas
le hagan la competencia.
Aferran cual mugre e’talón
los escaños que consiguen
compran y venden sus votos
se voltean como panqueques.
Y miran desde su banca
de ignominiosa soberbia
los balcones de los pueblos
que claman su recompensa.
Ellos son y se renuevan
como sapos tras las lluvias
procreando sus propias cuentas
mitosis de corruptelas.
Y vuelven siempre seguros
porque no tienen conciencia
renovados en los votos
de los pueblos sin memoria.
que ya he perdido la cuenta,
el cuervo se desgañita
pero a ninguno amedrenta.
La ceguera exalta al necio
no quiere ver su conciencia
atrapada en los desechos
donde escarba la pobreza.
En la lengua del profeta
predicador de verdades
pululan frases heroicas
todas cagadas de hambre.
Nadie escucha lo que dicen
las voces de los ausentes
los tímpanos sucios de ego
impiden reconocerse.
Plantan y venden (verdades)
en medios audiovisuales
esparcen tantas (virtudes),
méritos que pocos les creen.
Venden sus almas al diablo
que tampoco le interesa
teme que los sinvergüenzas
le hagan la competencia.
Aferran cual mugre e’talón
los escaños que consiguen
compran y venden sus votos
se voltean como panqueques.
Y miran desde su banca
de ignominiosa soberbia
los balcones de los pueblos
que claman su recompensa.
Ellos son y se renuevan
como sapos tras las lluvias
procreando sus propias cuentas
mitosis de corruptelas.
Y vuelven siempre seguros
porque no tienen conciencia
renovados en los votos
de los pueblos sin memoria.
domingo, 19 de julio de 2009
Interiores
Somos tantos
que no distingo cual de ellos soy:
el de la sonrisa roja
o el de los ojos blancos.
Tal vez un poquito de todos y ellos de mi.
¿Pensarán lo mismo cuando me ven llorando?
Serán confundidos con mi máscara de espanto,
ellos saben quien soy y no me harán caso.
Juzgarán con su criterio de payaso:
- Es uno más de los tantos con su interior de llanto.
Y soy ese interior de llanto,
que pinta sonrisas a su propio espanto.
Nadie me cree pero seguiré pintando,
mientras sus rostros dibujen labios
con blancos dientes asomando
y se tomen los estómagos
de carcajadas resonando.
Y reiré con ellos… y de ellos.
Porque también me muestran sus espantos,
cuando esperan que un triste payaso
les devuelva las sonrisas
a su interior de llanto.
domingo, 28 de junio de 2009
Pájaros en concierto
A veces soy sombra reptando paredes,
acertijos de vida sin respuestas
que trepan mis axones y se implantan
en el lóbulo central de mi esquizofrenia.
Amarronado y vetusto mucílago,
sabor acre de sangre derramada
en vanos de puertas que cerraron
sus postigos de odios en mi cara.
Pero respiro aún con el aire muerto,
y camino erguido a pecho descubierto
entre mausoleos de rostros extraños,
testigos callados de mis desconciertos.
Y mis desvarìos, los que no pudieron
callar con el certero golpe de un chaleco,
que encarcela mis músculos y tendones
pero deja libre mis pájaros en concierto.
Y vuelvo sombra aferrando muérdagos,
sucumbo silencioso sin remedio,
mientras la calma reina en el suplicio
la procesión delirante va por dentro.
acertijos de vida sin respuestas
que trepan mis axones y se implantan
en el lóbulo central de mi esquizofrenia.
Amarronado y vetusto mucílago,
sabor acre de sangre derramada
en vanos de puertas que cerraron
sus postigos de odios en mi cara.
Pero respiro aún con el aire muerto,
y camino erguido a pecho descubierto
entre mausoleos de rostros extraños,
testigos callados de mis desconciertos.
Y mis desvarìos, los que no pudieron
callar con el certero golpe de un chaleco,
que encarcela mis músculos y tendones
pero deja libre mis pájaros en concierto.
Y vuelvo sombra aferrando muérdagos,
sucumbo silencioso sin remedio,
mientras la calma reina en el suplicio
la procesión delirante va por dentro.
Te agradezco padre
No te culpo padre;
yo también he visto morir lunas ensangrentadas,
abiertas en heridas
de madre e hijas dolidos por la huida
cuando las angustias eran continuas caricias.
Y nunca supe si te amé o apenas eras mi padre,
sólo sé que tu dolor en el alma
era más débil que la furia
de tu sangre contaminada
que vencìa todas las batallas.
Y fuiste ausencia tantas veces
que ni recuerdo haber estado en tus abrazos;
pero no te culpo padre
tu cuerpo el castigo más terrible abrazaba
eras carne débil y mente ultrajada.
Tampoco te odio, no cabe en mi alma,
solamente que en tu ausencia
siento que no he aprendido nada,
que los golpes de mi vida
no sivieron para encontrarla.
Y vuelvo la mirada
hasta apenas tres veces nueve lunas
y veo un reguero de estrellas alejándose,
un camino incierto y lúgubre
y esta mísera vida que se acaba.
Pero no te culpo padre,
a pesar de todo te agradezco que me amaras,
a tu manera, en tu triste soledad y sin palabras,
con tu mirada de bondad encarcelada
y tus silencios que no decían nada.
yo también he visto morir lunas ensangrentadas,
abiertas en heridas
de madre e hijas dolidos por la huida
cuando las angustias eran continuas caricias.
Y nunca supe si te amé o apenas eras mi padre,
sólo sé que tu dolor en el alma
era más débil que la furia
de tu sangre contaminada
que vencìa todas las batallas.
Y fuiste ausencia tantas veces
que ni recuerdo haber estado en tus abrazos;
pero no te culpo padre
tu cuerpo el castigo más terrible abrazaba
eras carne débil y mente ultrajada.
Tampoco te odio, no cabe en mi alma,
solamente que en tu ausencia
siento que no he aprendido nada,
que los golpes de mi vida
no sivieron para encontrarla.
Y vuelvo la mirada
hasta apenas tres veces nueve lunas
y veo un reguero de estrellas alejándose,
un camino incierto y lúgubre
y esta mísera vida que se acaba.
Pero no te culpo padre,
a pesar de todo te agradezco que me amaras,
a tu manera, en tu triste soledad y sin palabras,
con tu mirada de bondad encarcelada
y tus silencios que no decían nada.
domingo, 14 de junio de 2009
Cada vez que muero
Caer de nuevo
preanunciando un cielo invertido,
abajo de todas las piedras
allí donde radica el miedo,
acaso el muzgo infinito y oloroso
de ese cielo que ansío pero temo.
Salir es la mala costumbre
que se vuelve tediosa cada vez que muero,
cuando falseo los papeles de un infierno
del que quiero huir y ser eterno,
abrazarme a este cuerpo
que se resiste a ser viejo.
Ser arrugada piel de cementerio
pergamino de historias
que morirán sin recuerdos,
sin dejar su adn tallado en troncos
o un corazón que no vivió su tiempo
porque hace siglos que está muerto.
Arriba la podredumbre
abajo lo mismo y cieno,
en el medio como junta de cemento
este vestigio que dejó de ser cierto
y volvióse tierra de abonos
para futuros destierros.
preanunciando un cielo invertido,
abajo de todas las piedras
allí donde radica el miedo,
acaso el muzgo infinito y oloroso
de ese cielo que ansío pero temo.
Salir es la mala costumbre
que se vuelve tediosa cada vez que muero,
cuando falseo los papeles de un infierno
del que quiero huir y ser eterno,
abrazarme a este cuerpo
que se resiste a ser viejo.
Ser arrugada piel de cementerio
pergamino de historias
que morirán sin recuerdos,
sin dejar su adn tallado en troncos
o un corazón que no vivió su tiempo
porque hace siglos que está muerto.
Arriba la podredumbre
abajo lo mismo y cieno,
en el medio como junta de cemento
este vestigio que dejó de ser cierto
y volvióse tierra de abonos
para futuros destierros.
miércoles, 3 de junio de 2009
Perdón por ser humano
Pido perdón:
por ser humano,
por agregarle una mancha más a mi raza
perfectamente imperfecta,
por errar mi camino,
por querer ser lo que no soy
un perfecto imbécil humano,
uno de los tantos que alguna vez
arrojó la primera piedra
y que hoy debe recibirla en escarmiento
por los errores cometidos.
Pido por favor:
que alguien me castigue
que arroje su primera piedra
como alguna vez lo hice yo
cuando equivocadamente me creí infalible
y quise ser ejemplo de nada
para nadie,
más que para mi propia vanidad mezquina
insulsa y sin méritos que sumen,
sólo estrellas para mi firmamento de papel
sin brillo y sin sustento.
Ofrezco explícitamente el perdón
para quienes me juzguen por mis errores
y por mis no errores
que alguna vez cometí pero que me endilgan en pack
no seleccionables y decartables;
un producto Madein-chi-taiw-jap-eeuu
recambiable,
ya demostraron mi culpa
no me maten;
no sigan tirando piedras
al fin y al cabo soy humano
imperfectamente perfecto
hasta quizás modificable.
Muerto no sirvo para nadie
ni siquiera para las vanidades
de una firma vacía,
de un anónimo poeta y sus verdades,
de un reconocido trashumante
en huellas que no llevan a ninguna parte
más que a la tibia y vana manifestación
de suceder en el tiempo,
de marcar espacios en el aire,
etéreos como la vida
insignificante como un átomo
de una estrella de diez mil años muerta;
soy humano y pido perdón
pertenezco a esta raza y me hago cargo.
por ser humano,
por agregarle una mancha más a mi raza
perfectamente imperfecta,
por errar mi camino,
por querer ser lo que no soy
un perfecto imbécil humano,
uno de los tantos que alguna vez
arrojó la primera piedra
y que hoy debe recibirla en escarmiento
por los errores cometidos.
Pido por favor:
que alguien me castigue
que arroje su primera piedra
como alguna vez lo hice yo
cuando equivocadamente me creí infalible
y quise ser ejemplo de nada
para nadie,
más que para mi propia vanidad mezquina
insulsa y sin méritos que sumen,
sólo estrellas para mi firmamento de papel
sin brillo y sin sustento.
Ofrezco explícitamente el perdón
para quienes me juzguen por mis errores
y por mis no errores
que alguna vez cometí pero que me endilgan en pack
no seleccionables y decartables;
un producto Madein-chi-taiw-jap-eeuu
recambiable,
ya demostraron mi culpa
no me maten;
no sigan tirando piedras
al fin y al cabo soy humano
imperfectamente perfecto
hasta quizás modificable.
Muerto no sirvo para nadie
ni siquiera para las vanidades
de una firma vacía,
de un anónimo poeta y sus verdades,
de un reconocido trashumante
en huellas que no llevan a ninguna parte
más que a la tibia y vana manifestación
de suceder en el tiempo,
de marcar espacios en el aire,
etéreos como la vida
insignificante como un átomo
de una estrella de diez mil años muerta;
soy humano y pido perdón
pertenezco a esta raza y me hago cargo.
jueves, 21 de mayo de 2009
La estocada final

Traje de luces, arena, lid de bestias;
en el ruedo alguien espera,
son muchos; voces, alaridos, lujuria latente,
el final se aproxima en la agonía
de los dos que hoy morirán en la nada.
Tirita la espera entre bambalinas,
la bestia dorada, adormecida,
sedada por la afeitada
que cercena su potencia
hoy no sabe de su suerte marcada.
Sale la bestia, desnuda, obnubilada;
golpea su incredulidad
la pared de las voces que reclaman
su sangre, su agónica derrota.
El espectáculo comienza.
La vergüenza, el dolor ajeno
alimenta los espurios deseos;
la bestia es sacudida en topetazos
entre capas y estoque;
banderillas y puya.
Juega la muerte sobre sus espaldas
certeras estocadas cercenan su piel,
desgarran músculos,
derraman ríos de sangre.
La arena clama su muerte, el premio final.
Derrotado en cuerpo y espíritu
dobla sus piernas, se entrega a la estocada;
el matador, apunta y salta
sobre su cuerpo casi yerto;
clava los cuernos en su garganta.
La multitud explota en las gradas,
la bestia es mutilada
cortan sus restos aún en vida,
ya sus reflejos murieron antes que el cuerpo
fue la última estocada.
Murió la bestia,
otra bestia su asesina tomándose revancha,
matador matado,
silencio en las gradas;
los toros ya se han marchado.
sábado, 16 de mayo de 2009
De todos modos
Cuando acaben los silencios
bajaré a raudales,
descendiendo por la cuesta
lavando miserias,
la nada, los males,
los recodos enderezados.
Cuando las curvas salgan a mi encuentro
y yo siga derecho
porque derecho es más corto
el camino al precipicio;
entonces sentado sobre el aire
al borde del abismo
intentando vomitar los miedos;
sacudiré mi cabeza
contra el muro de la inconciencia
y sucumbiré al vacío;
caeré seguramente en la aguja del pajar
y maldeciré
por haber intentado cambiar mi destino,
peregrino inevitable,
gitano que predice mi camino
y me impide formatearlo
de la manera que ansío,
porque de lograrlo
estaría escrito que el nuevo
seria de todos modos el mismo.
Y estaré de nuevo
sentado al borde del precipicio,
aferrando el aire que contamino
con mis delirios de ser distinto,
con la aguja del pajar
clavada en mis intestinos;
pero esta vez mi destino saltará conmigo.
bajaré a raudales,
descendiendo por la cuesta
lavando miserias,
la nada, los males,
los recodos enderezados.
Cuando las curvas salgan a mi encuentro
y yo siga derecho
porque derecho es más corto
el camino al precipicio;
entonces sentado sobre el aire
al borde del abismo
intentando vomitar los miedos;
sacudiré mi cabeza
contra el muro de la inconciencia
y sucumbiré al vacío;
caeré seguramente en la aguja del pajar
y maldeciré
por haber intentado cambiar mi destino,
peregrino inevitable,
gitano que predice mi camino
y me impide formatearlo
de la manera que ansío,
porque de lograrlo
estaría escrito que el nuevo
seria de todos modos el mismo.
Y estaré de nuevo
sentado al borde del precipicio,
aferrando el aire que contamino
con mis delirios de ser distinto,
con la aguja del pajar
clavada en mis intestinos;
pero esta vez mi destino saltará conmigo.
Yo te acuso
Yo te acuso dios
por tu negligencia de no existir,
por hacer humanos a tu semejanza,
por mentirte que eres perfecto.
Mira a estos niños, ¿Qué culpas tienen?
de tu soberbia, de tu impracticable doctrina,
de tu blasfemo libre albedrío
que libra de culpas a tus peores descuidos.

Yo te acuso hombre; me acuso aunque no lo hago mío,
de mirar la soberbia de un dios
y dejar en sus manos los destinos;
mira ¿Qué culpas tienen estos niños?
De tus miseria, de tu vil moneda, de tu hambre,
de tu semejanza a un hipócrita divino
que excomulga tus faltas en pan y vino
y a estos niños ¿Quién los trae del olvido?

Yo te acuso dios-hombre
-creador de hombres fallidos-
que expían sus errores, sus escasos aciertos
y se lavan las manos con un Dios así lo quiso.
Miren a estos niños, no tienen la culpa
de las bajezas humanas, divinas
o cualquier estereotipo;
realidad mísera, escrita por hombres
que procuran ocultar el verdadero motivo.
por tu negligencia de no existir,
por hacer humanos a tu semejanza,
por mentirte que eres perfecto.
Mira a estos niños, ¿Qué culpas tienen?
de tu soberbia, de tu impracticable doctrina,
de tu blasfemo libre albedrío
que libra de culpas a tus peores descuidos.
Yo te acuso hombre; me acuso aunque no lo hago mío,
de mirar la soberbia de un dios
y dejar en sus manos los destinos;
mira ¿Qué culpas tienen estos niños?
De tus miseria, de tu vil moneda, de tu hambre,
de tu semejanza a un hipócrita divino
que excomulga tus faltas en pan y vino
y a estos niños ¿Quién los trae del olvido?
Yo te acuso dios-hombre
-creador de hombres fallidos-
que expían sus errores, sus escasos aciertos
y se lavan las manos con un Dios así lo quiso.
Miren a estos niños, no tienen la culpa
de las bajezas humanas, divinas
o cualquier estereotipo;
realidad mísera, escrita por hombres
que procuran ocultar el verdadero motivo.
sábado, 28 de marzo de 2009
Cuando cayó la pared
En mi pared hubo una vez un cuadro colgado.
Colgado de mi pared estaba recién pintado;
sobre la pintura manchada otra mancha más clara,
otra mancha más clara sobre la mancha en la pared.
Pintaron la pared mil veces manos de colores.
La mancha seguía inmune más clara que la pared;
tu rostro en el cuadro se volvió tiza
y el polvo sacudido contaminó tu sonrisa.
Un clavo oxidado soportaba su peso.
Un cordel sostenía el peso de ese cuadro en la pared;
recuerdo ese rostro bello enarbolando sonrisa,
sonrisa que fue arrancada con el cuadro de la pared.
Ella fue arrojada sin separar del cordel.
Entre escombros enterrados estaba el cuadro aquel;
el cuadro con su sonrisa oxidada en la pared
demarcaba un espacio, un sitio que ya no es.
Ya no hay más cuadros en la pared.
En realidad tampoco nada queda en pie;
lo derrumbaron los temblores reflejos
cuando cayó la pared, la sonrisa y el amor aquel.
Colgado de mi pared estaba recién pintado;
sobre la pintura manchada otra mancha más clara,
otra mancha más clara sobre la mancha en la pared.
Pintaron la pared mil veces manos de colores.
La mancha seguía inmune más clara que la pared;
tu rostro en el cuadro se volvió tiza
y el polvo sacudido contaminó tu sonrisa.
Un clavo oxidado soportaba su peso.
Un cordel sostenía el peso de ese cuadro en la pared;
recuerdo ese rostro bello enarbolando sonrisa,
sonrisa que fue arrancada con el cuadro de la pared.
Ella fue arrojada sin separar del cordel.
Entre escombros enterrados estaba el cuadro aquel;
el cuadro con su sonrisa oxidada en la pared
demarcaba un espacio, un sitio que ya no es.
Ya no hay más cuadros en la pared.
En realidad tampoco nada queda en pie;
lo derrumbaron los temblores reflejos
cuando cayó la pared, la sonrisa y el amor aquel.
martes, 24 de marzo de 2009
Un casi ex hombre
Hay un epitafio escrito en mi mente:
aquí yace quien fue, un casi ex hombre;
utópico, altruista por conciencia,
respetuoso de los respetos del otro,
majadero de mazazos limpios,
destructor de sus propios sueños.
Creador de sus casi ex triunfos,
exacerbado creyente del hombre,
útil trapo de piso, lavador de miserias,
artífice de su casi ex destino,
un casi ex hombre sin prejuicios
equivalentes a ser nadie en si mismo.
Cierro mi propio epitafio en mente escrito,
augurando más casi ex conquistas,
destierro algunas miserables actitudes,
envilezco, me atosigo de embarazados odios,
tejo el muérdago que rodea mi tumba,
inflo mis pulmones con hiel y escupo.
aquí yace quien fue, un casi ex hombre;
utópico, altruista por conciencia,
respetuoso de los respetos del otro,
majadero de mazazos limpios,
destructor de sus propios sueños.
Creador de sus casi ex triunfos,
exacerbado creyente del hombre,
útil trapo de piso, lavador de miserias,
artífice de su casi ex destino,
un casi ex hombre sin prejuicios
equivalentes a ser nadie en si mismo.
Cierro mi propio epitafio en mente escrito,
augurando más casi ex conquistas,
destierro algunas miserables actitudes,
envilezco, me atosigo de embarazados odios,
tejo el muérdago que rodea mi tumba,
inflo mis pulmones con hiel y escupo.
jueves, 19 de marzo de 2009
Otra vez el dedo en el culo
Argentina, otra vez Argentina y la miserable clase política, temerosa de ser castigada por sus corruptos procederes y perder el trono de la impunidad que la llamada democracia le permite; adelantó las elecciones en virtud de una primera derrota electoral en una de sus provincias: el miedo no es zonzo.
Otra vez el dedo en el culo
Pensar, meditar, decidir, votar;
la misma historia cada tanto,
la misma miseria humana,
los mismos ruines de siempre.
El nunca más ya es historia,
nada fue más que lo mismo
y lo mismo seguirá siendo
en cada instante de memoria
Somos graduados ignorantes,
nuestro examen es clonado,
tropezar con la misma piedra
aún conociendo el empedrado.
Y vamos por más, ovejas del rebaño;
las dádivas marcan las huellas,
el fin del poder: el esclavismo,
comprar las conciencias su sino.
Tiene miedo el poder de no poder
torcer su fatal destino,
avecinado en clamores
la derrota y su castigo.
Mueven sus arteras armas
sorprendiendo al enemigo,
asestan golpes traidores,
adelantan sus destinos.
Le tienen miedo a los votos,
al puñal de la justicia,
que algún día despierte
y les cante sus heridas
Ya estoy cansado de todo
medio siglo de basura,
harto de tantas mentiras
y de tantos dedos en el culo.
Otra vez el dedo en el culo
Pensar, meditar, decidir, votar;
la misma historia cada tanto,
la misma miseria humana,
los mismos ruines de siempre.
El nunca más ya es historia,
nada fue más que lo mismo
y lo mismo seguirá siendo
en cada instante de memoria
Somos graduados ignorantes,
nuestro examen es clonado,
tropezar con la misma piedra
aún conociendo el empedrado.
Y vamos por más, ovejas del rebaño;
las dádivas marcan las huellas,
el fin del poder: el esclavismo,
comprar las conciencias su sino.
Tiene miedo el poder de no poder
torcer su fatal destino,
avecinado en clamores
la derrota y su castigo.
Mueven sus arteras armas
sorprendiendo al enemigo,
asestan golpes traidores,
adelantan sus destinos.
Le tienen miedo a los votos,
al puñal de la justicia,
que algún día despierte
y les cante sus heridas
Ya estoy cansado de todo
medio siglo de basura,
harto de tantas mentiras
y de tantos dedos en el culo.
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