viernes, 30 de enero de 2009

Ramón; el poeta

Ramón se llamaba, le decían poeta,
el era la viva esperanza a cuestas,
llevaba en sus bolsillos un mar de sueños
y pintaba con ellos colores a la tierra.

Solía vestirse con un delantal sucio
manchado de crayones, carbonillas y témperas;
en sus alforjas una botella llena de aire puro
y en su corazón la vida plena.

Decía que este mundo eran partículas,
que necesitaban ser unido con poesía
y que las manos invisibles que las pintaran
serían con el tiempo los lazos de la vida.

En su destino de poeta errante y vagabundo
le pintó árboles frondosos al solitario camino,
a los caballos de corrales les dibujó alas
y al viento una cola de cometa para que no caiga.

Siguió atravesando paisajes y a las piedras
les pintaba un corazón y una flecha de Cupido
con dos letras de color de la esperanza
la A de amor y la H de un hombre renacido.

Sobre las fronteras puentes sin banderas
pintados de colores infinitos
para que nadie se sintiera clandestino
y volase por el mundo sin permisos.

A los hombres les colgaba un cartelito
que hablaba de la paz, de guerras sin sentidos
y les dibujaba a los necios en la ojos
una paloma con un laurel en el pico.

A los ciegos de espíritu les pintó ojos;
a los mudos por cadenas los llenó de gritos;
a los sordos de corazón les cantó al oído;
y a la vida un cielo de esperanzas y un sentido.

miércoles, 28 de enero de 2009

Como perro en la pedrada

No sirve gritar (para adentro)solo;
el grito es agonía y asfixia el alma,
ahogada se rebela y se vuelve parca,
aturdida, silente, en burbujas de nada.

Vale más el bramido en la garganta
que irrita en verdades al que espanta,
sacudidas de miserias embrolladas
entre sus arrebatos de soberbia insana.

No me gusta callar lo que otros callan
tengo espinas de cardos en las palabras,
si quedaran encerradas en mis ganas,
lastimarían las verdades mi garganta.

No le tengo miedo a la hoz prepotente
de los que pretendan estrangularme el habla,
si sus conciencias negras los delatan
que huyan como perro en la pedrada.

Siempre fui libre de pensamiento y dije
a riesgo del escarnio de mentes infelices,
nadie mata las verdades con sus balas
solo dejan en evidencia su nefastas coartadas.

Podrán si quieren defenestrar mi lugar,
sacrificarlo a espurios sicarios sin honor,
enterrarme en blasfemias malparidas,
pero nunca nadie hará callar mi voz.

martes, 27 de enero de 2009

Derivaciones emocionales de un día cualquiera

Amanecí temprano, lleno de energías;
mates con pan casero, manteca, mermelada,
tras la ventana, un cálido sol a la vista,
mis deseos un maravilloso día pintaban.

Media mañana, timbre, el cartero
correspondencias varias portaba;
un par de folletos, a viajes me invitaban,
y detrás el garrotazo, facturas atrasadas.

No había tragado aún, la sacudida pasada,
pasando por la cocina, ver la heladera vacía,
con su estómago mustio, comida ella clamaba,
mi deber obligatorio en proveerla consistía.

El día estaba nublándose, la ventana oscurecía,
el sol ya no era cálido, quemaba mis energías,
ebullición en mis entrañas, la noche se me venía,
aún faltaba la tarde, apenas era mediodía.

Salir urgente de compras, la medida requería,
el automóvil no enciende, seguro la batería;
empujarlo cuatro cuadras, todas cuesta arriba
para que encienda a dos metros de la proveeduría.

Estantes de mercaderías, con precios como hormigas,
parecían de hormigueros pateados como corrían,
apenas cuarto changuito, dos papas, una sandía
y la tarjeta en rojo que apenas el monto cubría.

El automóvil esta vez, seguro respondería,
cuatro cuadras en bajada ningún problema habría,
llegar urgente a mi casa, un valium almorzaría
necesitaba la siesta para reponer energías.

La tarde ya era un estrago de mis deseos del día,
la bronca iba in crescendo ni el valium la detenía,
en el calor de la siesta el aire descomponía
al único ventilador y a mis últimas energías.

Por suerte ya es noche, pocas horas quedan del día,
los mates fríos quedaron, la manteca derretida,
recostado en mi silla, madera vetusta como la vida,
la luna me guiña un ojo, al fin no fue tan malo el día.

domingo, 25 de enero de 2009

Los dueños de la pelota

De niño, aún lo recuerdo: mi sueño, al igual de otros niños de ese pueblo que apenas tenía cuatro calles de tierra, el resto era silencio; era tener una pelota de fútbol de cuero. Papá Noel en ese entonces tenía otras prioridades, diferentes a mis deseos. Alguno de esos niños con un poquito más de suerte pudieron tenerla. Entonces fue que descubrían mis ojos de niño una nueva realidad; yo era gordito y para colmo jugaba muy mal al fútbol y prohibía mis derechos a ser igual que el resto.


Cuatro calles locas, mil delirios de pueblo,
siestas de gorriones, el calor sofoca al aire;
mi padre y un sermón ¡no te escapes a la siesta!
el sol quemará tus razones ¡te abrirá la cabeza!

Yo y mi hambrienta libertad de infancias
hacía caso sordo al corte de mis alas;
escapaba sigiloso por la cómplice ventana,
ella era mi luz, a mis sueños me llevaba.

Tras las viejas vías, una cancha improvisada;
arcos de torcidos palos, ramas de paraísos,
líneas marcadas con zapatillas de plásticos
embarradas de sudor y de sueños de ídolos.

Él llegaba orondo, rodeado de sus amigos,
pelota bajo el brazo marcando el mundo es mío;
luego, las precisas pisaditas para armar los equipos,
siete por cada bando, siempre sobraba el gordito.

Mi voz entonces era más suave que un trino,
murmuraba en mi tristeza quiero jugar el partido
y encontraba sus respuestas en delirantes alaridos:
¡somos siete contra siete, si me canso entrás gordito!

El tiempo siguió creciendo, mis alas nunca cayeron,
a pesar de tantos cielos, de tanto mundo confundido
y en mi mochila de años sigo cargando mis sueños,
aunque en la cancha de adultos la pelota tenga dueño.

domingo, 18 de enero de 2009

Argentinos hasta la muerte (tonta muerte)

Argentina por naturaleza y por historia se caracteriza por ser un pueblo incomprensible; genocida de su historia, de su presente y de su posible futuro. Quizás estas mis palabras sean incomprensibles para aquellos que no conozcan su historia (Argentina) y hasta para algunos de nosotros.

Mi cuna fue un vagón
y rieles mis recorridos;
mi primer juguete un tren
madera de paraíso.

Por los rieles de mi patio
tallados en piso de tierra;
un guarda cambios de vías
señalaba mi inocencia.

Hijo de ferroviario
nieto, primo y sobrino,
ferroviario eran mis sueños
y los rieles mi camino.

Hasta que un día…

Década del noventa;
mesías de barro autodefinido,
visionario como nadie
con sillón de lata incluido.

Autoproclamado renovador
con ideas de primer mundo,
cercenó nuestra historia
prepotente furibundo.

Cortó las venas al pueblo,
desangró arterias en ríos,
extirpó en cruda barbarie
las vías con sus delirios.

Murieron en el olvido
los pueblos y sus vecinos,
nadie supo más de ellos
pasajeros sin destinos.

Hoy apenas quedan trenes,
privilegios capitalinos;
donde gestaron su muerte
los villanos libertinos.

La historia vuelve a repetirse,
artífices de nuestros destinos,
sin memoria, sin una nación,
seguimos siendo argentinos.

Un antivirus por favor

Casi tres de la madrugada,
el aire se está asfixiando,
treinta grados en la sombra
aunque el sol está guardado.

Largos zumbidos escucho
debajo de mi sillón,
mis pies se pegan patadas
doloridos de picor.

Los mosquitos han llegado
perci-oliendo mi sabor,
se prenden a mis tobillos
y chupan que dan pavor.

Mis manos no dan abasto
de repartir golpes al montón,
tengo los pies inflamados
por los golpes y el picor.

Me sangran hasta las uñas,
mis brazos un colador,
el matafuego del auto
de mucho no me sirvió.

Les tiré con naftalinas
y ninguna les pegó,
fueron rodando en el piso
el gato se las comió.

Que se venga un antivirus
esto no lo paro yo,
los mosquitos asesinos
invadieron mi computador.

Antes que pare la lluvia

Antes que pare la lluvia
debo deshojar mi libro;
hoja por hoja,
vacío por vacío.

Construiré con ellas
flotas de barquillas,
en procesión desfilando
hacia la alcantarilla.

No deben quedar rastros,
ninguna huella precisa;
que identifique mi paso
y debo hacerlo de prisa.

Marcas de amores muertos
guardados sin sentido;
no sea que la memoria
recupere del olvido.

También se irán mis sueños
los que nunca he concluido
ahora que ya vencidos
en el freezer del descuido.

Poesías inconclusas,
sentir sin ningún destino,
moralejas desmoralizadas
por este absurdo: mi sino.

Antes que parta la lluvia;
¡Que caiga el cielo plomizo!
que sumerja mi letargo
y la vida que él deshizo.

En alcantarillas de lluvias
barquillas de hojas del libro,
se llevarán estos versos
a las cloacas del olvido.

Una puerta abierta apoyada en la pared (automedicado)

Una puerta abierta apoyada en la pared,
no tiene picaportes pero tampoco se ve;
tus ojos encerrados en un cuarto sin luz
no miran la puerta apoyada en la pared.

Abrazas tus karmas, masticas, insultas:
¡El mundo es una mierda! ¡De él es la culpa!
pegas cabezazos en ciega estampida,
pero la puerta abierta es tu única salida.

En tu terca necedad no hay autocrítica;
¡Ellos los causantes! ¡La vida me castiga!
Encubres el crimen de tu propio destino
y no la percibes ¡La puerta es tu camino!

En vano tu intento de buscar culpables,
eres lo que eres, por decisión de abúlico;
ves con los ojos inmensamente abiertos
pero no ves la puerta que llevas adentro.

Aberrante desatino, gestor de fracasos,
necio intransigente, paria de ti mismo.
¡Mírate por dentro! ¡Descúbrete de una vez!
la puerta está abierta apoyada en tu pared.

miércoles, 14 de enero de 2009

Contraseñas

Asomado a este mundo
me recibieron con cantos
y un golpe en las nalgas
contraseña de mi llanto.

Colgaron de mi muñeca
una cintita de raso,
de suave color celeste;
contraseña de mi sexo.

Colocaron en mi legajo,
día, hora, talla y peso;
fueron mis primeros números;
contraseñas de mi nacimiento.

Un número le imprimieron
cuando niño a mi inocencia:
una libreta con foto, una huella;
contraseñas de mi existencia.

Al tiempo de mi colegio;
números, letras fui aprendiendo,
y en un boletín crearon
contraseñas para mi egreso.

Cuando mi primer trabajo
urgía para mis tiempos,
un legajo significaba
contraseña de mi esfuerzo.

El tiempo de la familia:
un sueño, un casamiento,
un si, un par de anillos;
contraseñas de compromisos

Después llegaron las hijas;
un divorcio, un desencuentro;
los hijos y sus tristezas;
contraseñas de mis fracasos.

Hoy; soy un negro teclado
en esta mierda: mi vida;
imprimiendo contraseña,
la última; la de mi partida.

domingo, 11 de enero de 2009

Jacinto, mi gatito

Acariciando mi gatito
me despierto cada día,
él siempre duerme conmigo
y va donde va mi vida.

Apenas me despierto
quiere que le de mimos,
si demoro se alborota
y no se queda tranquilo.

Se para desde mi cuerpo
levantando la patita,
si lo toco se sonríe,
y su cara se sonroja.

¡Que gatito más travieso!
De tanto que lo disfruta;
agitado se enfurece
y entre mis manos vomita.

Mi gatito ronronea
pero luego se relaja,
caído como una cinta
plácido entre mis piernas.

Jacinto se llama mi gato;
un bicho de muchos años,
tantos que ni recuerdo
que come de mis manos.

Siempre estará conmigo
hasta que el tiempo lo diga,
espero no muera antes
mi gatito más querido.

miércoles, 7 de enero de 2009

Las manos de mi padre

Las manos de mi padre
viejas callosas de tiempos;
las manos que me enseñaron
mi oficio de carpintero.

Serruchando madrugadas
desde su altivez de hornero;
constructor de atardeceres
con roja madera de cedro,

Manos que rociaban el aire
con perfumes de maderos;
de quebrachos y algarrobos
de los montes santiagueños.

Montes que siempre lo vieron
hachando vinos jornaleros;
y en el calor de la siesta
curtiendo su piel de sueños.

Las manos de mi padre,
artesa de amasarme cielos;
cuando la noche llegaba
confundiéndome en el miedo.

Ellas fueron artífices
de este oficio que ahora llevo;
enredado entre los callos
de tanto hachar a los tiempos.

Como ellas también mis manos
serán maderas de sueños;
quizás en alguna guitarra
o en algún bombo legüero.

En la cuna de algún niño
meciéndose irán mis miedos
y las manos de mi padre
acompañando mis sueños.

domingo, 4 de enero de 2009

El expulsado

Cuando estudiante trasgresor por instinto;
por tener el pelo largo o pintar en las paredes;
¡Viva Perón! ¡Viva el che! ¡Fuera los milicos!
fui expulsado por defender mis principios.

Por ser pueblo fui expulsado; por defenderlo
de las tiranías de gobiernos un subversivo;
dejé tendales de amores en mi tierra, mi raíz,
por salvar mi vida (mi árbol) del martirio.

Con años acumulados de nostálgicas heridas,
del país que me cobijó por el tiempo de mi huída;
por ser “cabecita negra”, justificaban la medida,
fui también expulsado, ninguna razón había.

Fui expulsado de las calles en donde canté un día,
las canciones que mi pueblo cantaba con alegría;
cuando la vida arreciaba esperanzas de salidas,
de tantas crisis morales de gobernantes gorilas.

Por conservar el salario defendía mis conquistas,
que logré con sacrificios y luego de muchas caídas;
con inconsistentes y arteros rótulos de golpista
expulsaron mis derechos de defender la justicia.

Me expulsaron de tu vida, de la otra y de la mía;
siguen viniendo por mí cualquier razón tiene valía;
un pensamiento distinto, diferente, no tiene cabida
en este mundo de necios donde el ciego es el que guía.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

El dueño de las mentiras

¡Ahí va, mírenlo al execrable!
Al dueño de la prepotencia,
el usurpador de sueños
de tantos como yo cobardes.

Ostentando su poder,
protegido por las leyes
y por el silencio de pobres
sin fuerzas por defenderse.

Ahí va, tan orondo en su follaje
de impunidad consentida,
por testaferros comprados
en tiendas de politiquería.

Mira desde su soberbia
la rabia de una masa retraída,
por el temor de quedarse
sin trabajo y sin comida.

Y prolifera su dote
con la miseria afligida,
repartiendo solo crisis
no ganancias obtenidas.

¡Ahí va, con su altanería!;
el execrable, abominable,
artero y manipulador.
¡Ahí va el empresario!
El dueño de las mentiras.

martes, 30 de diciembre de 2008

La zaga de mi vida

Descansar, cerrar los ojos y mirar;
desde la oscuridad interior
mi vida resumida, que transcurre
rápidamente como una película.

Permanecer en la primera butaca
de la primera fila de mi conciencia;
mirar mi interior desde adentro.
Único espectador, ¡que privilegio!

Ser espectador, crítico y juez
del desarrollo de mi argumento;
de film del cincuentenario
conmemoración de mi nacimiento.

En resumen: muchos errores, pocos aciertos,
escasas ideas, demasiados silencios;
imágenes lentas, estáticas, sin tiempos,
y un director mediocre, a nivel del argumento.

Poco rescatable, quizás solo el comienzo
que fue diluyéndose en el transcurso del tiempo;
en la monotonía de textos re manidos, sin brillos,
y en la uniformidad de colores, negro desteñido.

La zaga es larga y ya va por el enésimo;
a cada una le llegó su preestreno,
nada ha cambiado desde entonces,
mismo director, mismo argumento.

sábado, 27 de diciembre de 2008

Pensamientos negros en una noche negra

De tanto vivir por los demás
olvidé de mi vida,
y hoy que la recuerdo,
no sé que es lo que quiero.
Tampoco sabría para que.

En la cima de mis años,
cuando el alma se duerme
ya no hay retroceso;
de los tiempos
ni de los deseos

Solo el tiempo
existe por la inercia,
de esta vida que sigue;
determinante,
inexorable.

Nada es más de lo que es,
ni más ni menos.
Me olvidé de vivir
y se pasó el tiempo,
además, ya no quiero.

Fui todo; soy nada

Fui alfarero de casas ajenas en paja y cieno;
de las cunas de otros niños fui carpintero;
de amores que colapsaban un paciente consejero.
Pero mi mundo vacío no recibió nada de ellos.

Fui de las golondrinas el verano eterno,
de la madera mojada el mejor de los fuegos,
del amigo extraviado y enfermo su remedio.
Pero en mi soledad me está matando el miedo.

Fui padre en plenitud con mis errores y aciertos,
con mis ejemplos de vida pero verdades no tengo.
Sostuve mi cielo con tres pilares, uno se fue cayendo
asfixiado, contaminado, porque cedió mi suelo.

Fui amigo, esposo, amante y ermitaño por derecho;
rescato un par de virtudes que aprendí de mis viejos,
a dar amor y abrazos como ellos no me dieron.
Pero detrás de las puertas solo me esperan silencios.

Fui co-escritor de libros de vidas que míos no fueron,
abnegado y ejemplar artífice de manuales y libretos,
de epílogos y prefacios de conductas en compendios
y por quedarme vacío mi libro escribir no puedo.

martes, 23 de diciembre de 2008

Pero esta noche no habrá nadie

El vino mueve
la lengua de mi nostalgia;
de los días felices y no tantos
y emborracho el alma
para no beber solo,
el vino agrio del recuerdo.

Hoy es noche de brindis
como tantas otras;
pero no hay copas,
sólo mi vino solo
en un vaso medio vacío
teñido de tantos vinos.

Ese vino, vicio de los pobres,
el que entierra las noches de fatigas;
el que golpea la inocencia
cuando se mezcla con la sangre.
Y humilla a la cordura.
Y mutila al amor.

Yo no vengo del vino;
pero hubo tantos vinos,
que en mi sangre hay
un rencor hiriendo las vides;
que sangran de vergüenza
por sus injustas heridas.

Pero hubo tantos vinos;
que el temor de mi brindis
no termine en el último trago;
y el alcohol emborrachado
que espera obnubilado,
se apodere de mi sangre.

Por eso hoy brindo;
con sólo mi vaso solo
teñido de tantos vinos,
que marearon mi inocencia,
y el ahogado llanto de mi madre.
Pero esta noche no habrá nadie.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Últimamente ando

Últimamente ando vagando la noche sin sentido;
sacudiendo telarañas, confundido en caminos,
tejidos, destejidos, en viajes sin orillos;
sin encontrar el carril que modifique mi destino.

Últimamente vago entre los muertos vivos;
empeñado en resurgir en bocanadas de alivios,
en la sangre que coagule en manantiales tibios;
la blasfema de esta vida perjurada en vacíos.

Últimamente vivo apestando a martirios;
en espectrales sueños colgado de un postigo,
que se cierne pesadamente al menor suspiro,
atravesando mis alas contra un mortal delirio.

Últimamente respiro en los pulmones un ruego;
mutar mi vida y entrar al sol sin quemar mis huesos;
salir de este sarcófago de siglos transcurridos,
corriendo tras la sangre de tantos muertos vivos.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Sobre mis pasos

Voy transcurriendo por atajos del camino
con la urgencia de vida de andar tranquilo.
Llevo en mi mochila la nostalgia definida
y un pañuelo de adiós, que besó en mi partida.

Busco las huellas de otrora, dejadas por mi vida,
enterradas en tiempos de claridad oscurecida,
por no saber reconocerme, por no poder descubrir,
en mi libro de genes la razón de mi existir.

¿Podrán mis pasos calzar en la misma horma?
Difícil disyuntiva que afronta mi estrategia,
planificada en sombras, a espaldas de mi conciencia.

Prerrogativa exclusiva como urgente premisa;
sucumbir los portales que transportan mi historia;
obstruir con realismo los poros de la memoria.

La araña y el hombre

La araña teje la urdimbre
de su tela entre los árboles;
el viento con ella no puede,
sólo la rompe el hombre.

En el telar de la vida
el hombre teje su tela;
el tiempo no puede romperla,
sólo sus propias miserias.

La tela soporta el peso
de la araña que la teje;
la tela que teje el hombre
no soporta ni su ego.

La araña teje su red para
alimentar su vida;
el hombre la construye
sólo por rapiña.

La paciencia de la araña;
su tesón y sus valores;
por tejer una y mil veces
la tela que el hombre rompe.

El hombre con sus miserias
destruye y nada repone;
y no aprende de la araña
a mantener sus valores.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

El tiempo no mata los sueños

Como la niebla ante los rayos del sol;
a orillas del camino se diluyen los sueños,
aquellos que forjamos tantas noches
cuando pensamos, que de la vida éramos dueños.

Somos la piel del tiempo, su vida;
conteniendo su transcurrir etéreo,
y en la actitud de vida que elijamos
permanecerá unido a nuestro cuerpo.

Determinamos su existir tangible,
en cada vida y sus intentos,
en largas noches de vigilias,
o en distancias eternas de sueños.

Que nada transcurre sin nuestro deseo,
ni siquiera el tiempo es dueño de su tiempo;
consumimos la esperanza en carne viva
o la llevamos con nosotros todo el tiempo.

El tiempo no tiraniza mis sueños.
El tiempo es testigo resignado,
de lo que no supe hacer en su momento;
en su etérea existencia, y a su debido tiempo.

martes, 25 de noviembre de 2008

El baño con música

Esta es la historia de Casimiro:
paisano extraño por respetuoso,
que un día en travesía por la capital
sintió la terrible urgencia de evacuar;
y en un baño público fue a parar.

Entrando luego de la amansada
y larga espera para evacuar,
un cartel en la puerta lo sorprendió;
alegando este que en ese recinto
con música era la cosa, ¡que lo parió!.

Acomodado en el aposento
papel en mano se relajó,
sintió un creciente murmullo
como estampida en sus intestinos;
pero algo insólito sucedió.

Una bella música llenó el water closet
y como hombre de respeto se levantó;
y la estampida sobre sus piernas
en caliente catarata se vertió.
La música que allí escuchaba
era el himno nacional, ¡que lo parió!.

¡Vaya con estas modernidades¡
Casimiro se complicó;
todo por ser respetuoso
¡La pucha madre que lo parió¡

martes, 18 de noviembre de 2008

La verdadera historia de Bragueta veloz ( Un poco de humor)

Bragueta veloz era su mote,
ganado en lides de toda monta,
por mérito y esfuerzo
y hasta en alguna derrota.

El terror de los maridos;
que en viajes, encontrados,
dejaban a su merced
sus esposas en sus ranchos.

Su táctica era muy sencilla.
Entrarse por las ventanas
con su bragueta corrida,
y ante tremenda vista
ellas caer seducidas.

Fueron muchas sus andanzas;
hasta que cierto día
un marido sin aviso
regresó de su salida.

Bragueta veloz, en plena
faena se encontraba,
cuando sintió un talerazo
sobre el lomo de su guasca.

Bramido fuerte de aquel cristiano;
que vio como se envolvía,
de morado aquel morocho
que tantas travesuras hacía.

Desde entonces en el pago,
no se volvió a ver al paisano;
Bragueta veloz era su mote,
tan veloz como su caballo.

miércoles, 15 de octubre de 2008

¿A donde van los valores humanos cuando mueren?

¿A dónde van los valores humanos cuando mueren?
Cuando lo anormal se vuelve normal y un modo de vida, la decadencia humana está en pleno apogeo y los detractores del orden y la cultura sonríen triunfalistas ante la degradación del hombre. Es muy triste.
Mi país está en permanente degradación cultural, los grandes formadores de ignorancia y de mentes vacías están logrando su objetivo y siento pena, demasiada, y no puedo hacer nada más que esto, volcar mi pensamiento, impotente y estéril.

martes, 23 de septiembre de 2008

Ejemplos de vida (puaj)

La realidad indica que los padres transcurrimos esta vida tratando de ser buenos ejemplos para nuestros hijos. Las razones pueden ser muchas, con tendencias positivas o negativas o ambas, según la experiencia personalmente vivida.
El que tuvo una vida sacrificada, llena de carencias afectivas y/o materiales, tendrá una posición consejera bastante dramática y extrema como “ mis vida no fue fácil, por eso deseo que uds. no pasen por lo mismo que yo” y pretende demostrar siempre con su ejemplo de persona mártir; en cambio, el del otro extremo, el que consiguió una posición en este mundo con mucho esfuerzo, su intención será que el que siga su camino esté bastante estimulado con “esto que ves, me costó conseguirlo, mucho sacrificio y esfuerzo para llegar a donde estamos hoy y que a vos no te falte nada”, ejemplo que acompaña con ademanes elocuentes, señalando el DVD y la colección de videos originales de Harry Potter y los correspondientes libros a cada uno de sus capítulos.
Está también el altruista generacional, el que cree que todo lo que el es, necesariamente debe ser transmitido por “continuidad” y no por convicción/vocación por los candidatos a seguirlo, ej. “ pá, a mi me gusta el fulbo, no quiero se dotor”, respuesta ofensiva hasta la médula, que provoca una violencia interna que estimula a la decapitación instantánea con un bisturí nº 3 mellado y oxidado (por las dudas).
Está también el que se vuelve pegajoso abrazando y besando a sus hijos…”ojala mis padres me hubiesen demostrado la milésima parte de afecto que yo les demuestro a uds”. La madre protectora que pretende que su hija, fanática de Piti y Los intoxicados, regrese a su casa sin un mínimo grado de alcohol o de otra sustancia prohibida en su sangre.
Los padres que asistieron al colegio de la Inmaculada Concepción de los 365 Apóstoles y sus Ángeles Celestiales Reprimidos del Gozo Terrenal, y que mediante amenazas del castigo del pecado capital y sus consecuencias extra terrenales, hayan tenido un promedio de 10 puntos en sus notas - incluidos sumisión religiosa- pretendan que sus hijos que tienen un coeficiente intelectual -100 figuren en el cuadro de honor del colegio y que no solo vayan a calentar bancos o a masturbarse en los baños luego de ver babosos a sus compañeritas en cortas polleritas a cuadros y cruzadas de piernas (contradicción de estos colegios). Reprime y tendrás hijos transgresores.
Están los padres “justos”, que creen que sus hijos están perfectamente maduros y “entrenados” para tomar sus propias decisiones en base a la buena educación moral y religiosa y a una familia bien constituida donde fueron protegidos de las agresiones sociales y sus desviaciones y que terminan embarazándose a la salida de un baile de cuarteto por el tipo que tuvo la suerte de levantarle una calentura de aquellas.
Hay muchas razones mas que nosotros los padres creemos, auto convencidos, seguramente de buena fe, que debemos transmitir a nuestros hijos, algunas serán de verdad acertadas, otras quizás suenen fuera de época o retrógradas, lo que si es seguro que cada hijo toma de la vida lo que considera a su entender útil y si existe una presión-imposición tarde o temprano se rebela contra ella. Esta es la realidad, no siempre nuestras experiencias serán las mejores o las peores, solo serán nuestras, nuestros hijos, más allá de nuestras buenas intenciones harán tarde o temprano lo que les cante y seguramente se equivocarán y acertarán, y con el tiempo serán padres que repetirán nuestras intenciones, tratar que nuestros hijos tomen nuestras experiencias como las más acertadas. Y ahora me retiro, voy a controlar a mi hija que se quedó a solas con el novio en su habitación, espero que me haya escuchado cuando le dije que no lo haga sin condón porque cuando éramos novios con su madre, no tomamos esa precaución.